Irse a quitar los brackets es un momento muy esperado y emocionante para aquellos que han pasado meses, o incluso años, usando estos aparatos ortodónticos. Después del procedimiento, es común experimentar molestias en los dientes y la cavidad bucal en general. Muchos de los pacientes se cuestionan si tal efecto es normal; lo cierto es que sí y existe una razón detrás de ello, aunque también se puede evitar su aparición siguiendo algunos consejos.
Es completamente normal tener algunas sensaciones molestas o extrañas después de la remoción de los brackets. Primero que todo, es importante entender que son producto del proceso de ortodoncia que ha afectado los tejidos y estructuras dentales. Se pueden experimentar de diversas maneras; sensibilidad dental, dolor en los dientes y encías, e incluso incomodidad al masticar.
A pesar de representar un innegable disgusto para la persona que las siente, son temporales y, por lo general, no hay nada de qué preocuparse. La gran pregunta suele ser cuánto duran, y es complicado responder esta interrogante puesto que el tiempo de duración puede variar mucho de una persona a otra.
En la mayoría de los casos, las molestias desaparecen luego de unas pocas semanas, a medida de que los dientes y las encías se adaptan a la nueva posición que obtuvieron gracias al uso de los brackets. Además, existen medidas que pueden ayudar a aliviarlas. En primer lugar está tener rigurosos hábitos de higiene bucal, que se deben mantener de forma permanente.
Tal y como se recomienda al tener brackets, después de quitarlos hay que seguir cepillándose luego de cada comida y usar hilo dental para evitar más efectivamente la acumulación de bacterias entre los dientes. Usar un enjuague bucal con flúor también es favorable para reducir las molestias posteriores al retiro de los aparatos. Este producto tiene la capacidad de aminorar la sensibilidad dental y fortalecer los dientes.
Por otro lado, durante las primeras semanas hay que abstenerse de consumir alimentos de consistencia dura o pegajosa que puedan ejercer presión o crear más molestia al masticar. La mejor opción será comer solo alimentos suaves hasta que la persona se sienta completamente cómoda y familiarizada, por así decirlo, con su renovada dentadura.
En el caso de presentar inflamación en las encías, se pueden aplicar compresas frías o calientes en el área afectada para reducir la hinchazón. Cuando la inflamación y las molestias en los dientes o cavidad bucal persisten o son intensas, es recomendable tomar analgésicos, siempre asegurándose de hacerlo siguiendo sus respectivas indicaciones y sin exceder la dosis recomendada.
A lo largo de todo este proceso de recuperación y adaptación es importante comunicarse con el odontólogo regularmente, pues este como profesional tendrá la responsabilidad de hacer un seguimiento posterior al tratamiento o procedimiento realizado. Debe hacerlo tanto para evaluar los resultados obtenidos, como para apoyar a su paciente. Es una cuestión de ética que en la Clínica Dental José Luis Cano los profesionales de la odontología se toman como prioridad.
Esta institución, que cuenta con las tecnologías más avanzadas, adquiere con sus pacientes un compromiso inquebrantable hasta lograr su plena satisfacción por disfrutar de una sonrisa sana y agradable a la vista. Además de garantizar una dentadura hermosa, garantizan la sensación de comodidad y confianza desde el instante en que la persona entra en las instalaciones. Esto es especialmente fundamental cuando se trata de niños o adolescentes, quienes son los que utilizan brackets mayormente.






